domingo, 4 de mayo de 2014

Síndrome de la muerte súbita en los lactantes



SÍNDROME DE LA MUERTE SÚBITA EN LOS LACTANTES

El síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) se define como la muerte repentina e inesperada de un niño menor de un año. También se le conoce como «síndrome de muerte súbita infantil», «muerte en cuna» o «muerte blanca». Después de una investigación, se puede determinar que estas muertes se debieron a ahogo, asfixia, apretura o compresión, infección, ingestiones, enfermedades metabólicas, arritmias cardiacas, traumatismos (accidentales o no accidentales). En algunos casos, cuando la evidencia no es clara o no hay suficiente información disponible, se considera que la muerte se debió a una causa indeterminada. Generalmente se encuentra muerto al bebé después de haberlo puesto a dormir, no mostrando signos de haber sufrido.
El 90% de casos de SMSL se da entre los 2 y 6 meses de edad. Estadísticamente aumenta la incidencia en los meses invernales. El SMSL es responsable de 1 muerte por cada 2.000 nacimientos aproximadamente en Estados Unidos; entre 1,5 y 2 muertes por cada 1.000 en la Unión Europea; y entre 0,15 y 0,23 muertes por cada 1.000 nacidos vivos en España

Al no conocerse las causas del SMSL, se ha establecido factores de riesgo puramente estadísticos, entre los que destacan:

  • Exposición del bebé al humo de tabaco. Los bebés que mueren por SMSL tienden a tener concentraciones de nicotina y cotinina (un marcador biológico de la exposición al humo de tabaco) en sus pulmones mayores que los bebés que mueren por otras causas. Los bebés que son fumadores pasivos tienen un alto riesgo de SMSL. Los padres que fuman pueden reducir significativamente el riesgo de que sus bebés padezcan el SMSL ya sea abandonando la adicción al tabaco o fumar solamente fuera de la casa, para dejarla completamente libre de humo.
  • Poner a dormir al bebé boca abajo, sobre su estómago.
  • Dormir al bebé en la cama con los padres.
  • No haber alimentado al bebé con leche materna.
  • Temperatura demasiado elevada en la habitación.
  • Exceso de ropa de cama, exceso de ropa, colchón demasiado blando (donde se puede hundir el rostro del bebé) y peluches.
  • Madre adolescente (cuanto más bebés tiene una madre adolescente, más riesgo existe).
  • Edad del bebé: el peligro comienza de cero al nacer, es máximo entre los dos y cuatro meses y disminuye hasta cero a los doce meses.
  • Embarazo demasiado pronto luego de un parto anterior, nacimientos subsecuentes con menos de un año de distancia.
  • Alimentación inadecuada de la madre durante el embarazo; nutrición prenatal insuficiente.
  • Cuidado inadecuado de la madre durante el embarazo; cuidado prenatal inadecuado.
  • Bebé prematuro (el riesgo SMSL aumenta 50 veces).
  • Sexo del bebé (el 61% de los casos de SMSL suceden en varones).
  • Bajo peso al nacer (especialmente menos de 1,5 kg).
  • Antecedentes de hermano que padeció el síndrome.
  • Cuidado prenatal deficiente.
  • Consumo de drogas por parte de la madre.
  • Sobrepeso durante el embarazo.
  • Parto múltiple.
  • Efectos de aplicación de Vacunas, según la hipótesis sostenida por la escritora y geóloga Viera Scheibner 95% de casos de SMSL podrían atribuirse a vacunas. Su diagnostico se basa en datos recolectados por un monitor de respiración desarrollado por su esposo Leif Karlsson. Sin embargo, la amplia mayoría de científicos, juristas y otros críticos, cuestionan la inapropiada titulación de Scheibner, sus aptitudes para la investigación, y su honestidad.


Prevención

Existen recomendaciones importantes para reducir la probabilidad de SMSL:

  • No se debe acostar el niño boca abajo. La postura recomendada es boca arriba, siendo la postura lateral menos recomendada.
  • Se debe acostar al niño sobre colchón firme, evitando almohadas, cojines o cubrecamas acolchados.
  • Evitar el calor excesivo. La habitación debería estar entre 18 y 20 grados centígrados.
  • El bebé debe estar en un ambiente sin humo.
  • La lactancia natural disminuye los riesgos de SMSL.
  • Es preferible que el bebé use chupete. Un estudio del año 2005 indica que el uso de un chupete está relacionado con un 90% de reducción en el riesgo de SMSL. Se ha especulado que la superficie sobresaliente del chupete mantiene el rostro del bebé despegado del colchón, lo que reduce el riesgo de asfixia.
  • El colecho incrementa el riesgo de SMSL. La Academia Americana de Pediatría recomienda "room-sharing without bed-sharing". (Dormir al lactante en la habitación con los padres pero no en la misma cama).

 Realizado por: ELIANA MARTÍN PADILLA Y REBECA MARTÍN HERNÁNDEZ

sábado, 3 de mayo de 2014

Fases del sueño de una bebé

Sueño infantil


El sueño infantil cumple una función reguladora y reparadora en el organismo. Es esencial para el control de la energía y la temperatura corporal. Es muy importante que se respete el ritmo del sueño infantil para favorecer el descanso de los más pequeños. El sueño en los niños y en los bebés, como en los adultos, tiene diferentes fases y etapas, que van variando con la edad.

Fases del sueño del bebé

El sueño REM. Sueño de movimientos oculares rápidos (REM, siglas en inglés): es la fase activa del sueño, en la que el cerebro permanece activo. Y también la más corta.
El sueño NO REM. Sueño NO REM. Es la fase tranquila y profunda del sueño. Y también la más larga.

Etapas del sueño

El sueño del bebé está dividido en cuatro etapas que se van profundizando progresivamente. Cada una dura cerca de 90 minutos y siempre obedecen a un mismo orden: sueño REM (más liviano y corto) y el sueño NO REM (más profundo y largo).

Todos los bebés transitan por ciclos de sueño superficial y profundo durante una misma noche.

Conforme el bebé va creciendo, lo normal es que los sueños REM vayan disminuyendo y que los NO REM vayan aumentando. A la edad de 4 meses, por ejemplo, el bebé consigue dormir 3 o 4 horas seguidas. 

Durante los 90 minutos de sueño profundo acompañado en los extremos por el sueño liviano, el bebé experimenta un estado de semialerta. En estos momentos es cuando el bebé está propenso a despertarse. Pero, minutos después, entrará en la fase más profunda completando su descanso nocturno de casi 8 horas.

El sueño en los bebés:
  • Las fases de sueño en los bebes se empiezan a formar antes de que el niño nazca
  • La primera en formarse es la REM y se da en el sexto y séptimo mes de gestación
  • El sueño SOL se detecta a partir de los siete meses de gestación y en proporción es menor que la REM
  • La fase REM se relaciona con el desarrollo y madurez del SNC
  • Un recién nacido pasa el 50 por ciento de sueño en REM
  • A partir de los seis meses se irán determinando en el bebé las fases del sueño
  • Los ocho meses suelen relacionarse con frecuente despertares muy relacionados con el desarrollo del Apego
  • Al contrario de los adultos los niños pueden pasar directamente a sueño REM
  • El sueño REM en los niños es muy activo, sacudidas musculares, sonrisas, muecas… que NO guardan relación con la conducta vigil
  • Vendrían a ser estímulos de carácter Endógeno en sustitución de la vigilia que ayudan al control y establecimiento de conductas innatas.

Siestas

En el primer año de vida, el sueño es definitivamente nocturno, pero todavía hay siestas que pueden ser dos, de una hora o una prolongada. Esto se da hasta la edad preescolar y ahí desaparece la. Por lo tanto, la evolución de este patrón de sueño indica a su vez un desarrollo adecuado del bebé.

El sueño en niños especiales:
  • Los niños con retraso también marcan diferencias en el sueño REM
  • Esta fase es más corta y no hay tanto movimiento ocular
  • Puede ser éste un indicador precoz de retraso

Realizado por: REBECA MARTÍN HERNÁNDEZ Y ELIANA MARTÍN PADILLA

martes, 15 de abril de 2014

Tabla de sueño diurno y nocturno de 0 a 6 años






Tabla con las horas de sueño diurno y nocturno, recomendadas para cada edad comprendida de 0 a 6 años de edad.


Recién nacido
Duerme unas 16 - 20h sin diferencias entre el sueño diurno y el sueño nocturno.
4 meses
De 14 - 16h incluyendo día y noche, por periodos de 3 – 4h, con un sueño nocturno de 8 – 10h. Completando el total de horas con 5 a 6 siestas repartidas en el día.
6 meses
De 13 – 15h incluyendo día y noche, por periodos de 8 – 11h. Completando el total de horas con 4 siestas repartidas en el día.
9 meses
De 12 – 14h diarias, incluyendo día y noche, el 80% de los bebes están en condiciones de dormir 10 a 11h toda la noche sin interrupción. Siestas de 2 – 3 por día.
12 meses
De 12 – 14h, con 2 siestas diarias.
1 a 3 años
De 12 – 13h incluyendo día y noche. Siestas 1 por día.
3 a 4 años
De 8 a 12h. No siempre duerme la siesta. Por la noche, son posibles varios despertares.
4 a 6 años
De 8 a 11h, sin siesta diurna. El niño deja de despertarse por la noche tan a menudo.




















                       

 
-   ELIANA MARTÍN PADILLA Y REBECA MARTÍN HERNÁNDEZ.